Hace 6 años comenzó a compartir la experiencia de Crianza natural que ella había experimentado desde el nacimiento de su hija Bianca, en Perú. Ahora retransmite la enseñanza y el mensaje por todo el país, de la mano de Maminia, su completísima línea de accesorios para la maternidad y lactancia. Conocé su historia.

Primero lo vivió. Después se animó a compartirlo. Y, más tarde, empezó a trabajar intensamente para difundir lo que, a ella, le había resultado tan fuerte, tan emocionante. Alejandra Martínez se fue del país cargando una panza de 8 meses, en 2002, empujada por la crisis económica. Allí parió a Bianca, y comenzó a enterarse de qué era eso que llamaban “Crianza natural”. “Allí conocí a las líderes de la Liga de la Leche, me vinculé con Ángela Brockers Weibers, una doctora alemana que había investigado acerca del parto en cuclillas, típico de las aborígenes de la región, y con mujeres originarias de la cultura incaica, que llevan a sus hijos con ellas desde que nacen, mientras ellas hacen su vida cotidiana. Comencé a experimentar con mi hija este estilo de crianza natural, y así criamos a nuestros dos hijos”, explica Alejandra.
- ¿Cómo empezó Maminia?
- Maminia comenzó como un proyecto de difusión de la importancia del contacto piel a piel y la importancia de la lactancia materna. Al regresar a Argentina me forme como Doula (que es la mujer que acompaña “emocionalmente” a la mujer durante su maternidad). Y allí investigue mucho más sobre el tema. Mientras tanto nacía en Argentina mi segundo hijo, Luca. En ese entonces sentí que sería importante diseñar objetos funcionales, que colaboren para que todas las mujeres puedan dar la teta a su bebé y llevarlo con ella. Comencé a vender entre las madres, a las que visitaba cuando me llamaban. Iba con una valija con los productos que diseñaba y les contaba personalmente de la importancia del contacto y de la lactancia. Charlaba con ellas y les sugería libros para que se informen. Muy pronto, los productos comenzaron a venderse a través de locales, y yo ya no pude atender a la demanda. De esta manera también conocí a Carola del Bianco y a Laura Novoa, quienes tienen varios productos de la marca y adhieren también al estilo de crianza natural. Ambas han llevado a sus hijos en nuestros portabebés y han amamantado a sus hijos por más de un año.
- ¿Qué ventajas le encontraste a esta forma de contacto con el bebé?
- Todo lo que promovemos como empresa, lo hemos experimentado como padres, junto con mi esposo. Entonces hablamos desde la experiencia personal. Estamos plenamente convencidos de que esta es la mejor manera de criar niños: dar la teta no es sencillo para la mujer de hoy, requiere sentarse y hacer un alto en la vorágine en que vivimos, y dedicarse, entregarse plenamente a las demandas del bebé. Pero no se trata sólo de brindarles nutrientes inigualables: es muy importante para vincular al niño con su mamá. Lo mismo que usar portabebes: estas “telitas” -como una vez me dijo una clienta- le permiten al bebé estar cerca de la mama, sentir su olor, su calor, su voz, los latidos de su corazón. El nacimiento y la vida extrauterina es para el bebé un cambio muy brusco. Por eso los bebés sólo quieren brazos: porque están pidiendo seguridad. Y nosotros somos unos convencidos que si les damos la seguridad que nos piden en estos momentos iniciales de la vida, estamos contribuyendo a la formación de un individuo seguro, estable emocionalmente. Y eso es el mejor capital o herencia que les podemos dar a nuestros hijos, y aunque suene utópico, si tomamos conciencia de esto también podemos animarnos a pensar que individuos más seguros y estables emocionalmente podrían hacer una sociedad mejor.
- ¿Cómo surgió la idea de transformar esto en un emprendimiento?
- Luego de formarme como Doula, sentí que quería capitalizar lo que había aprendido en Perú. La idea no era armar una “empresa” pero fue tomando esa forma, por la demanda de productos y las recomendaciones de la gente que nos compraba. Luego Clarín Pymes nos eligió como una de las 100 Pymes más innovadoras del año 2007. Y ahora ya hay como 40 locales en Argentina que venden nuestros productos, y vamos por muchos más, dado que queremos llegar a las mamas de todo el país.
- Las dudas típicas de las madres, seguro son sobre la seguridad, la comodidad, los beneficios o las contras. ¿Qué les respondés?
- Si, todas las mamás queremos lo mejor para nuestros hijos y necesitamos estar seguras plenamente. Lo bueno de esto es que al no comenzar como un emprendimiento económico, todo lo que vendemos lo he probado y experimentado como madre. Entonces puedo saber qué es lo que siente cada mamá, qué pregunta, cuáles podrían ser sus dudas. De esta manera podemos ayudarla a dilucidar sus inquietudes.
- ¿Los padres también se animan a usarlo?
- Si, por suerte los hombres cada día participan más de la crianza, y esto es parte de ello. - ¿Creés que este producto ya dejó de ser una rareza?
- Si, ya dejó de ser algo extraño, y dejó de ser considerado como una alternativa de los pueblos aborígenes. Si bien viene de allí, y todas las culturas ancestrales llevan cargados a sus hijos, ya lo recomiendan los organismos como la OMS (Organización Mundial de la Salud). En el año 2003, esta organización recomendó el “método madre canguro” para todos los bebés, no sólo los prematuros. Entonces, con su aval, resulta más sencillo promoverlo y hablar de los beneficios.
 
- ¿Cuándo y cómo recomendás usarlo? ¿Cómo cambian las posiciones a medida que el bebé crece?
- A mi me encanta cuando la que lo compra es una mujer embarazada. Hay mamás que quieren usarlo desde el primer momento de la vida de sus bebes. Y eso me parece el ideal: que salgan de la panza y entren en una Maminia. De hecho el nombre tiene una carga metafórica muy fuerte. Mamiña es un oasis que existe en uno de los desiertos más áridos del planeta: el desierto de Atacama. Y lo elegí por ello: porque estar en la panza de la mama es un “oasis”: el bebe no siente frío, no tiene hambre, no le falta nada. Entonces la idea es que las “Maminias” sean como un oasis en el medio del desierto, que se podría pensar es la sociedad en la que vivimos.
- ¿Qué características tienen los distintos modelos?
- Todos los modelos se pueden utilizar desde que el bebe es recién nacido hasta que tenga aproximadamente dos años y medio. Cuando no sostiene la cabeza, la tela cumple la función de contención de la misma. Cuando ya se incorpora, en la misma Maminia lo acomodás de otra manera. La diferencia más importante entre los 5 modelos que ofrecemos es que 3 de ellos cargan en 1 solo hombro: la característica más importante es que son más rápidos para poner y sacar. Los que van cargados en ambos hombros llevan unos segundos mas en colocarlos, pero tienen la ventaja que tienen mas agarre del bebe, y eso deja las manos mas libres de la mama.
- ¿Qué otros productos tienen actualmente?
- Tenemos una línea completa de indumentaria para lactancia. Son prendas básicas, con un sistema de apertura que permite a la mujer amamantar a su bebé, sin necesidad de levantarse la ropa, y dejar el abdomen al descubierto ni la cintura, ni tener que exponer sus senos como ocurriría si tuviera una camisa por ejemplo. Hacemos remeras, vestidos, inclusive hasta buzos y vestidos de noche con distintos sistemas de apertura. También hemos diseñado una línea exclusiva de almohadones para el embarazo y lactancia: son tres variedades de almohadones y unas almohaditas rellenas con lavanda orgánica que se pueden utilizar en el embarazo y luego para colocar en la cunita del bebé, por las propiedades sedantes que produce la flor de la lavanda. Comercializamos libros para padres de acuerdo al a filosofía de embarazo y parto respetado, y también sobre crianza respetada. Y una línea completa de cosmética natural para el cuidado de la piel durante el embarazo, lactancia, y para la piel del bebé.
“Conociendo todo esto, yo sentí que no podía dejar de apoyar la causa y difundirla. Y por sobre todo, trabajar para aportar aunque sea un pequeño granito de arena para lograr una sociedad mejor. El año pasado, por ejemplo, hicimos una campaña a beneficio de mamás adolescentes. Chicas de entre 13 y 15 años, que están embarazadas o tienen un bebé. El destinatario del dinero fue Fundalam (Fundación Lactancia y Maternidad) y la madrina de la campaña fue Carola del Bianco. También participamos en un desfile a beneficio del Hogar los Carasucias, de Mónica Carranza, en el año 2006. Seguramente no serán los mismos aportes que podría hacer una multinacional, pero eso no me paraliza como para no hacerlo. Con el mismo criterio, en lugar de “tirar” los retazos, los donamos a una fundación que trabaja con personas con Síndrome de Down, y nos nutrimos también de ellos: tejen escarpines y los vendemos a nuestras clientas”, señala Alejandra.
Los productos se consiguen en su showroom de Vicente López: Güemes 1790, de lunes a viernes de 9 a 17 y sábados de 10.30 a 12.30. En su web se pueden consultar todas las direcciones del país y el exterior: www.maminia.com
Periodista: Marina Daporta
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