Soy Alejandra Martínez , madre de dos niños: Bianca y Luca.

Mi primera hija nació en Perú. Allí conocí a la Dra. Angela Brocker Weibers . Quien investigo la maternidad y crianza en los pueblos indígenas peruanos.  Allí aprendí esto de cargar a los niños la mayor parte del tiempo. Como dato anecdótico rescato que en la Sierra no existe la muerte súbita. Si bien no se puede aun determinar el porque,  se estaría estudiando si una de las causas podría ser el estrecho contacto físico que tienen los niños; en detrimento de el aislamiento a que son sometidos los bebes de las culturas mas "civilizadas".

Al regresar a Argentina, motivada por lo que la maternidad había despertado en mi, es que decidí capacitarme para ser una doula, en la escuela de Laura Gutman .

En julio de 2005 nació Luca, y con él este emprendimiento, q tomo forma en marzo del 2006.

Considero que cargar a nuestros hijos en una MAMINIA es una excelente opción para mamás que están en casa, que mientras realizan las actividades cotidianas pueden llevar a sus bebes consigo. Además de ser un perfecto estimulo para los bebes, dado que el mundo es el elemento de estimulo por excelencia. Y lo recomiendo para todas las mamas que deben distanciarse de sus niños por motivos laborales. Es una manera preciosa de "recuperar" el tiempo en que no pudieron estar con ellos.

Con muchísimo cuidado busque el nombre que mejor simbolizara la misión de la empresa. Y así llegue a Mamiña. (Maminia)

MAMINIA es un oasis que está ubicado en uno de los desiertos más áridos del planeta: el desierto de Atacama. Mágicamente allí surge un oasis, con un valle que da frutas tropicales, tiene aguas terapéuticas, y también goza de un cálido sol  todos los días del año. Según cuenta la leyenda allí fue llevada una princesa incaica que estaba perdiendo la vista. Al darse baños en sus aguas terapéuticas y recobrar la visión el jefe inca ordenó que al lugar se lo llame MAMINIA que en quechua significa: “ niña de mis ojos ”.

Elegí el nombre de MAMINIA, en un principio, exclusivamente pensando en los portabebes que fabrico, para todos "los niños de nuestros ojos y de nuestros corazones". Deseando que al ser cargados en una MAMINIA puedan allí nutrirse de mimos, abrazos, besos, calor de mamá. Y que sea un vientre de transición que los cobije en esta etapa que transitan desde la panza al mundo en que vivirán. En poco tiempo, la empresa creció y hoy Maminia aspira a brindarles a las madres elementos que la ayuden a disfrutar su ser mujer-mamá.

 

 

 
canguclarin